
Una vuelta de tuerca muy sexy a los videojuegos tradicionales: la noche se anima.
Los videojuegos pueden ser el aceite que engrase una fiesta de sábado noche algo oxidada. Un ‘Singstar’ para animar la velada. O convertir el guateque en un concurso de conocimientos con ‘Scene it’ o cualquier entrega de la saga Buzz. Todos los que tienen consolas lo saben, y es una medida de choque efectiva ante los primeros bostezos.
Ahora, el nivel de los videojuegos sociales (así se llama el género) acaba de alcanzar una cota jamás explorada: el intentar ser un afrodisíaco.
‘Party Night’ de Ubisoft propone juegos en pareja como el striptease o la manzana, ése en el que una fruta cuelga de una cuerda y dos personas tienen que mordisquearla hasta que sus labios se encuentran (como el espagueti de ‘La Dama y el Vagabundo’). Otra opción más bizarra es la de jugar a un minijuego de plataformas y controlar el personaje a base de dar azotes a nuestro ‘partenaire’.
La gracia reside en que este entretenimiento se controla con el mando de la consola Wii o el PS Move, su equivalente en la plataforma PlayStation 3. Así, en la manzana, las parejas tendrán que simular morder el mando (cuidado si el dueño de la Wii sufre de hiperhidrosis palmar) o dar azotes con él.
En vez de elegir el nivel de dificultad al principio, quienes lo jueguen deberán escoger entre diferentes estados de ánimo, como amoroso, atrevido, travieso, loco o ingenio. En base a esta elección, el nivel de picante de los minijuegos aumentará o no.
Vamos, el juego de la botella, versión 2.0.
Por: Revista GQ
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